Hoy toca hablar de los "Niños del guitarrón". Siempre pasa desapercibido, pero su contribución es fundamental como base de toda la estructura armónica de un tema. Debido a sus sonidos de tan baja frecuencia (casi al límite de lo audible), nunca tuvo un especial protagonismo. Esto comenzó a cambiar durante el siglo XX con la evolución del jazz: las agrupaciones pequeñas permitieron darle sus pequeños minutos de gloria en los solos de muchos temas. Es como el renacimiento del contrabajo.
Por su sonoridad tan peculiar es ideal para una línea de bajo melódica con mucho "swing". El piano también juega un rol parecido, pero siempre desde un punto de vista de "acompañamiento" y siempre de forma más rítmica. En algún caso puntual, podrá doblar la línea melódica del bajo, para reforzarlo, pero en ningún caso será un "clon" de él (en caso der ser así, el pianista podría ser fulminado instantáneamente por el bajista).
Tenía intención de poner algún ejemplo en el que se mostrase un momento de lucimiento del bajista, con algún solo espectacular. Pero estos días he estado oyendo un disco muy especial de Charlie Haden (uno de los grandes bajistas en la actualidad), del que me ha sorprendido un tema estupendo, aun cuando no tenga ningún solo de contrabajo. Y como me ha gustado mucho, lo comparto aquí.
Se trata de una versión del bolero cubano "En la orilla del mundo", del maestro Martín Rojas. Entrada delicada al piano de Gonzalo Rubalcaba e introducción del tema. A continuación entra el conjunto completo, con protagonismo total del violín de Federico Britos Ruiz, melancólico y nostálgico. Toma el relevo el saxo tenor de Joe Lovano, con una variación muy romántica que pone los pelos de punta. LLega de nuevo el piano; cada nota del bajo no puede estar más en su sitio. Un 10 para Charlie. Otra vez el violín y el saxo y todos los demás. Hermoso.
No lo he comentado hasta ahora, pero teniendo en cuenta que casi el 100% de lo que os enseño es acústico puro y duro (al contrario de la música comercial que nos bombardea), recomiendo oir todos estos ficheros con un buen amplificador HIFI o en su defecto, unos buenos auriculares. Se trata de musica muy pura y limpia, y si queremos oir todos los timbres y todos sus matices no queda otro remedio (¡Por Dios, nunca uséis los altavoces del ordenador! El bajo de este tema no lo vais a oir ni de coña).
NOTA: especialmente dedicado a mis coleguillas bajistas Endikata y Marce. Endika, este tío es un "pedazo de cabrón"!! :).
Tema: "En la orilla del mundo"
Álbum: Nocturne (2001)
Charlie Haden - bajo
Gonzalo Rubalcaba - piano
Joe Lovano – saxo tenor
Federico Britos Ruiz - violín
Ignacio Berroa - percusión
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viernes, 28 de enero de 2011
miércoles, 12 de mayo de 2010
Conexión andaluza: Flamenco Jazz
Resultan sorprendentes los buenos resultados de la fusión entre flamenco y jazz, teniendo en cuenta lo alejados que se encuentran ambos estilos a todos los niveles: escalas, ritmos, acordes, fraseo, melodías, instrumentos, etc… Es difícil encontrar algo en común. Sin embargo, la combinación es espectacular. Quizás la razón del éxito se encuentre precisamente ahí, en las diferencias abismales entre ambos y también, en gran parte, en la calidad de los intérpretes. Este puede ser el punto de encuentro, la pasión con la que hay que afrontar tanto el flamenco como el jazz.Los puristas del flamenco no verán con buenos ojos estas mezclas, pero desde mi punto de vista, estrictamente personal, la fusión con el jazz da otra dimensión al flamenco y lo enriquece. Considero que es una buena aportación para la evolución del flamenco.
Hoy como ejemplo, vamos a escuchar un tema clásico cubano de Miguel Matamoros, el bolero “Lágrimas negras” (1930), en la versión de Bebo Valdés (piano) y Diego “El Cigala” (voz). No podría ser todo más variopinto: un bolero cubano, un pianista de latin jazz y un gitano del Rastro de Madrid. De la emoción, vais a echar lagrimones como melones.
Tema: "Lágrimas negras" (1930)
Álbum: Lágrimas negras (2003)
Dieguito "El Cigala" - voz
Bebo Valdés - piano
Javier Colina - contrabajo
Paquito D'Rivera - saxo
Niño Josele - guitarra
Federico Britos - violín
Israel Porrina 'Piraña' - cajón
Rickard Valdés - cajón
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